BESTIARIA
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| Formato | 343 x 240 mm |
|---|---|
| Extensión | 208 páginas |
| Idioma | Español |
| Encuadernado | Lomo sin cubrir |
| Ilustraciones | 200 ilustraciones |
| Autores | Domitilla Dardi |
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DESCRIPCIÓN
ÍNDICE
Taxonomías animales.
Bestiarios clásicos.
Bestiarios gráficos.
Bestiarios fantásticos.
Bestiarios monstruosos.
Bestiarios exóticos y extintos.
Bestiarios con técnica mixta.
Los bestiarios medievales constituyen una de las tipologías más relevantes de la tradición manuscrita occidental. Herederos directos del Physiologus, escrito entre los siglos II y III d.C., probablemente en la ciudad egipcia de Alejandría, estos códices se consolidaron entre los siglos XII y XIII como obras de carácter enciclopédico, didáctico y simbólico, en las que la observación del mundo natural se articulaba a través de una lectura moral y alegórica.
Lejos de responder a criterios zoológicos, los bestiarios organizaban el conocimiento en torno a la idea de correspondencia entre la naturaleza visible y el orden espiritual. Cada animal —real, exótico o fantástico— era interpretado como portador de un significado: el león como imagen de Cristo, el pelícano como símbolo del sacrificio, o el unicornio como representación de la pureza. Esta dimensión simbólica convertía el bestiario en un auténtico instrumento de lectura del mundo medieval.
Desde el punto de vista material, estos manuscritos destacan por su cuidada factura y por la estrecha relación entre el texto y la imagen. Las miniaturas no cumplen una función meramente ilustrativa, sino interpretativa, reforzando el contenido moral del texto y configurando un sistema visual coherente en el que la imagen adquiere un papel fundamental en la transmisión del conocimiento.
Esta tradición iconográfica y conceptual ha dejado un vasto corpus de manuscritos iluminados cuya influencia y pervivencia se extienden más allá del contexto medieval.
Bestiaria, de Domitilla Dardi, reúne reproducciones de manuscritos medievales junto a otras imágenes de carácter simbólico y naturalista, poniendo en relación distintos modos de representación del mundo animal.
Por sus páginas desfilan animales reales, criaturas fantásticas y formas híbridas que dialogan con la tradición medieval del códice ilustrado. El resultado es un dispositivo visual que evoca la estructura del bestiario, entendido no como catálogo zoológico, sino como sistema de conocimiento simbólico.
Desde esta perspectiva, este ejemplar se presenta como una prolongación del imaginario medieval, en el que la imagen continúa funcionando como espacio de interpretación, memoria y construcción cultural.
Un libro donde la imaginación cobra vida.



