El apocalipsis figurado de los duques de saboya

El enigma de la vida y de la muerte

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Formato

320 x 235 mm

Extensión

282 páginas

Ilustraciones

98 miniaturas

EL ENIGMA DE LA VIDA Y DE LA MUERTE

DESCRIPCIÓN

ÍNDICE

INTRODUCCIÓN. APOCALIPSIS ILUSTRADOS EN LA EDAD MEDIA. Manuel Candelario Castilla

El Apocalipsis de san Juan

Los Apocalipsis en la Edad Media

Codicología del Apocalipsis de el Escorial

Clasificación del Apocalipsis de El Escorial

COMENTARIOS Y CATÁLOGO DE IMÁGENES. Juana Hidalgo Ogáyar

Estudios previos sobre el Apocalipsis de los duques de Saboya

Estudio codicológico

Los miniaturistas

Sus propietarios

Catálogo de imágenes

EDICIÓN DEL TEXTO Y ASPECTOS GRÁFICOS TEXTUALES. Alfonso García Leal

            Contenido

Edición del texto

Aspectos gráficos textuales en el Apocalipsis de El Escorial

Tablas

TRADUCCIÓN DEL TEXTO. CICLO DE ILUSTRACIONES. Manuel Candelario Castilla

Traducción

Índice de ilustraciones: Láminas

 

El Apocalipsis de los duques de Saboya, conservado en la Real Biblioteca del  Monasterio de El Escorial,  está considerado como uno de los manuscritos más bellamente iluminados de la Edad Media.

El duque Amadeo VIII de Saboya encargó esta obra maestra en 1428, sin embargo quedó inacabada, su bisnieto Carlos I heredó el manuscrito y lo hizo completar entre 1485 y 1490.

Los iluminadores franceses más reconocidos trabajaron en la elaboración de este suntuoso ejemplar,  Jean Bapteur y Péronet Lamy en el primer periodo y Jean Colombe, el afamado pintor de la corte de Carlos I, fue el encargado de completarla.

Noventa y siete miniaturas de una calidad artística excepcional embellecen las páginas de este precioso Apocalipsis.

La maestría de los artistas es incuestionable, cada una de las imágenes refleja la grandiosidad del universo visionario de Juan. Todo aquel que lo contempla se sumerge en un universo fascinante, mágico y cargado de simbolismo.

Todo en este Apocalipsis es sobresaliente, de gran singularidad es  la interpretación que cada uno de los ilustradores hace del texto bíblico, que oscila entre la fidelidad a lo descrito, la búsqueda de una belleza formal, y una libertad imaginativa e ingenua que les lleva a elaborar una verdadera narración gráfica, en la que destaca por lo curioso la presencia del autor, Juan, en sucesivos cuadros subordinados, como espectador de lo revelado, en los que demuestra todos los posibles estados de ánimo que suscita lo contado.

Sus 97 miniaturas lejos de interpretar el texto de san Juan como una narración que enumera todas las calamidades que sobrevendrán con el final de los tiempos,  cuentan la historia del mundo desde la Creación , incluyendo en ella el gobierno que el duque de Saboya venía ejerciendo sobre una sociedad a la que consideraba regulada y purificada de impiedad, herejía, idolatría, deshonestidad y lujo, para provecho de una paz cristiana y jerarquizada (en muchas de sus páginas hay claras alusiones a la Casa de Saboya).

Esta monografía permitirá al lector conocer en profundidad tanto los textos como todas las imágenes de este Apocalipsis tan  singular.