El facsímil en la Feria del Libro de Madrid

El facsímil en la Feria del Libro de Madrid

Un año más, el Paseo de Coches del Parque de El Retiro albergará la feria del libro más importante del territorio nacional: La Feria del Libro de Madrid. 

Desde el día 31 de mayo al 16 de junio, más de 300 casetas expondrán al gran público las últimas novedades literarias y editoriales. Una programación cargada de actividades culturales enriquecerá esta cita anual, de obligada asistencia, para todos aquellos amantes del libro.

Hablar de la Feria de Libro de Madrid y no mencionar a los autores que, año tras año, a pie de caseta firman sus ejemplares a todo aquel que lo desee, es olvidarse de uno de sus mayores atractivos.

Los autores y personajes infantiles, los youtouber, así como los escritores consagrados del panorama literario nacional e internacional, enriquecen una Feria del Libro plural y en permanente crecimiento.

Setenta y ocho ediciones avalan un evento cuyo protagonista es el libro. Un evento cargado de tradición que, a su vez, ha ido evolucionando paralelamente con la sociedad siendo, en muchos aspectos, un fiel reflejo de la misma. El libro ha crecido y transformado, forma parte de nuestra historia y tiene su propia historia.

Si volvemos la vista 1000 años atrás, los libros eran verdaderas obras artesanales en cuya elaboración se empleaban varios años y requería dedicarse a ella en cuerpo y alma. El pergamino era el soporte utilizado por excelencia. Se escribían a mano, utilizando para ello plumas de caña o de ave.

Reyes, príncipes, personajes de alta alcurnia, tanto de la vida civil como religiosa, tenían el privilegio de poder enriquecer sus bibliotecas con estos manuscritos. Manuscritos que han servido para preservar y difundir toda la sabiduría hasta entonces conocida.

Una esmerada selección de estas joyas bibliográficas se podrá hojear en la caseta de Orbis Mediaevalis. Libros de horas, apocalipsis, biblias, tratados de historia natural, cartografía, etc., una muestra que permite a todo aquel que lo desee aproximarse a una de las épocas de la historia más misteriosa y atrayente: la Edad Media.

Por primera vez, los visitantes de la Feria del Libro podrán contemplar el Códice de Trajes, un manuscrito de origen alemán datado en 1547 y adquirido por el Ministerio de Cultura en el año 2010, actualmente conservado en la Biblioteca Nacional de España y seleccionado como una de las quince obras destacadas del Patrimonio Nacional.

A lo largo de sus páginas se recrea la moda de las últimas décadas del reinado de Carlos V.

Asimismo, tendrán la posibilidad de deleitarse recorriendo las páginas del Libro de Horas de Le Peley, considerado un testimonio excepcional de la calidad artística de Jean Colombe, uno de los grandes maestros de las miniaturas de Bourges (Francia) de finales del siglo XV.

Desde aquí, les invitamos a visitar la Feria del Libro de Madrid y particularmente la caseta de Orbis Mediaevalis.

Si quieres ver estas maravillas os esperamos en la caseta número 30.

Qué es un Facsímil

Qué es un Facsímil

Pocas personas tienen, en la actualidad, el privilegio de abrir un códice medieval y descubrir entre sus folios de fina vitela el sorprendente mundo de imágenes y decoraciones que atesoran. Hojeando sus páginas se abre una fascinante ventana a la vida del medioevo. Son también, en muchos casos, notables obras de arte en las que intervinieron los artistas más relevantes del momento.

Las ediciones facsímiles permiten a estudiosos y amantes de la Edad Media acercarse a la sabiduría medieval a través de los códices más bellos, raros y valiosos del patrimonio histórico y cultural.

Actualmente, un facsímil no es una mera reproducción de una obra de arte (en este caso, de un manuscrito), sino que es una obra de arte en sí mismo. Se reproduce hasta el más mínimo detalle, utilizando siempre materiales de primerísima calidad, así como los últimos avances tecnológicos combinados con procedimientos artesanos. Solo así se consigue una réplica fiel e idéntica al códice original.

La tecnología digital más vanguardista es utilizada para emular y capturar todas las sutilezas y matices de color que presentan los códices originales, preservándolos en todo momento y garantizando su conservación.

Una vez digitalizadas todas las páginas del manuscrito, se pasa a la siguiente fase de la edición. Cada una de ellas se revisa meticulosamente con el objetivo de captar cualquier imprecisión en cuanto a los colores se refiere, siempre teniendo como referencia la gradación de color del original. Dichas imprecisiones son corregidas, incluso manualmente, hasta conseguir la tonalidad exacta.

En cuanto a la elección de los soportes utilizados, deben superar la comparativa del tacto, ondulación y carteo de los pergaminos y las vitelas auténticas. De igual manera, la pátina del tiempo, las roturas y desgastes, así como los posibles cosidos y restauraciones, deben reproducirse fielmente.

El último paso a seguir, previo a la impresión del manuscrito, es el tratamiento de los colores metálicos, es decir, del oro y de la plata. Al igual que en el caso de algunos matices de color, éstos se deben ajustar manualmente, a partir de siluetas obtenidas con potentes escáneres, para después ser aplicadas por calor a todas las páginas hasta en los más mínimos detalles.

A continuación, se realiza la primera prueba de impresión. El objetivo de esta prueba es corregir las posibles diferencias, en cuanto al color se refiere, con respecto al manuscrito original.

Una vez corregidas todas las imperfecciones y anomalías detectadas en la primera prueba, se pasa a la impresión definitiva y a la estampación del oro y de la plata, adaptando la tecnología a las características particulares de cada ejemplar.

Culmina esta labor el proceso de encuadernación. Al igual que en las fases anteriores, el objetivo principal de este proceso es conseguir que la encuadernación presente el mismo aspecto que la original. Para ello, se utilizan las mismas técnicas, cáñamos, pieles, pergaminos, herrajes, etc. que intervinieron en las encuadernaciones de los manuscritos originales.

Cada uno de estos ejemplares se autentifica a través de un acta notarial.

El rigor y el esmero utilizado en cada uno de los procesos de producción convierten a estos ejemplares en auténticas joyas del arte más actual y, a la vez, más ancestral.

Estas ediciones contribuyen a la conservación del patrimonio histórico y cultural dado que, en innumerables ocasiones, reemplazan a los originales.

Libro de Horas, ¿Qué es?

Libro de Horas, ¿Qué es?

El Libro de Horas iluminado fue desde sus comienzos algo elitista, al uso y en posesión de laicos privilegiados: reyes y reinas, príncipes, aristócratas…Solamente desde mediados del siglo XV, especialmente en Francia y Flandes, y junto a la elaboración de códices excepcionales de encargo, se llegó a una producción masiva de Libros de Horas iluminados, lo que permitió la venta de ejemplares, ya terminados y hechos casi en serie, en mercados y talleres de artistas dando lugar a que fueran adquiridos también por burgueses y otras gentes de nivel social menos elevado.

La posesión de códices iluminados, y dentro de ellos de Libros de Horas, constituyó una forma de coleccionismo. Por ello, este tipo de códice iluminado no desapareció con la aparición de la imprenta, sino que, entre 1475 y 1550, se puede hablar de una potenciación de esta moda. Se trata de unos códices ricamente iluminados, hechos para ser admirados página a página, sostenidos en una mano o apoyados en un atril más que para ser colocados en los estantes de una librería.

La producción de Libros de Horas iluminados en Europa a lo largo de sus varios siglos de existencia debió ser tan abundante que de ellos se han conservado innumerables ejemplares, llegando a ser definido este tipo de manuscritos como el best-seller de la Edad Media.

Libro de Horas
Libro de Horas

La mayor parte de los elementos del Libro de Horas proceden de los manuscritos litúrgicos, pero, sin embargo, no poseen el rango de libros oficiales de la Iglesia, no son litúrgicos. El Libro de Horas es una recopilación escrita para el uso de los fieles que responde a los deseos piadosos de éstos entre los siglos XII y XVI. Expresa el alma religiosa de sus contemporáneos, sus preocupaciones y su manera de conversar con Dios y con los santos. El Libro de Horas ha sido el libro de oración de la Edad Media, y si sus textos permiten sentir la palpitación del alma popular, sus imágenes ponen ante nuestros ojos ese mismo mundo.

La composición de los Libros de Horas manuscritos escapa al control de la Iglesia. El editor o el copista los dispone a su manera, añadiéndole oraciones a su gusto e incluso textos puramente profanos.

La libertad textual de los Libros de Horas que no eran controlados por la Iglesia tuvo como consecuencia numerosas tachaduras y enmiendas del Santo Oficio que eliminaban fragmentos susceptibles de herejías o supersticiones.

A la pregunta de qué es un Libro de Horas, se puede responder diciendo que es una recopilación de oficios y oraciones al uso de los fieles. El Libro de Horas representó en su momento una nueva fórmula de religiosidad con unos textos que permitían una participación más directa de los fieles en la oración ayudados por su Libro de Horas. El Libro de Horas en general parece revelador de los nuevos modos de oración de la baja Edad Media, oración mental más que oral, oración individual más que colectiva.

Los elementos del Libro de Horas se pueden dividir, en esenciales, secundarios y accesorios.

Elementos esenciales: calendario, pequeño oficio de la Virgen, salmos penitenciales, letanías, sufragios de los santos y oficio de difuntos. Se trata del núcleo central del Libro de Horas al que se irán añadiendo posteriormente otros elementos: secundarios y accesorios.

Elementos secundarios: fragmentos de los cuatro Evangelios, el relato de la Pasión según San Juan, las oraciones Obsecro te y O intemerata, las horas y el oficio de la Cruz, las horas y el oficio del Espíritu Santo, los quince gozos de la Virgen y las siete respuestas a Nuestro Señor.

Por último, entre los elementos accesorios, se encuentran los quince salmos graduales, las horas en honor de diferentes santos, las oraciones diversas, los ruegos por la jornada cristiana, las oraciones de la Misa, el salterio de San Jerónimo, los diez mandamientos y algunos otros.

Aquí puedes consultar nuestro catálogo de Libros de Horas.

LIBRO DE HORAS DE LE PELEY
LIBRO DE HORAS DE BESANÇON
LIBRO DE HORAS GULBENKIAN, S. XV
GRANDES HORAS DE ROUEN, S.XVI

Fuente:

DOMÍGUEZ RODRÍGUEZ, ANA, ¿Qué es un libro de horas?, en Libro de horas de los Siete Pecados Capitales, Libro de Estudios de la edición facsímil, Biblioteca Nacional de España y AyN Ediciones, Madrid, 2003, pp.13-53

Obras únicas de la Edad Media en facsímil

Obras únicas de la Edad Media en facsímil

En los últimos quince años el objetivo principal del equipo técnico y comercial que actualmente integra Orbis Mediaevalis ha consistido en poner a disposición de todos los amantes de la Edad Media una amplia y variada colección de manuscritos representativos de cada una de las escuelas y de las corrientes artísticas del Medioevo.

Un gran legado compuesto por libros primorosamente caligrafiados, espléndidamente iluminados, con lujosas encuadernaciones en pieles escogidas, en finos tejidos y tachonados de metales preciosos constituyen una exhibición de riqueza y esplendor; son así ornamento, símbolo de los valores corteses, testimonio de civilización. La contemplación de estos libros nos evoca tiempos de esplendor y de gloria, del quehacer humano a través de la historia y de su ciencia. Estas joyas bibliográficas se encuentran diseminadas por las mejores bibliotecas del mundo y hoy, en el siglo XXI, Orbis Medievalis desea y quiere rescatarlas para ponerlas al alcance de todos  aquellos que busquen adentrarse en la sabiduría medieval.

Biblioteca Nacional de Madrid, Biblioteca Nacional de Francia, Biblioteca Nacional de Rusia, British Library, Museo del Ermitage de San Petersburgo, Biblioteca Universitaria de Bolonia , Museo Calouste Gulbenkian…son algunas de las bibliotecas e instituciones que encierran en sus vitrinas tan preciados ejemplares.  Orbis Mediaevalis dispone de un equipo conformado por distintos expertos en arte que llevan a cabo un escrupuloso y riguroso rastreo con la finalidad de captar los más bellos manuscritos allá donde se encuentren.

Posteriormente y tras una cuidada selección, el personal técnico  ha sido capaz de incorporar las tecnologías de última generación. Es obvio pensar que la tecnología en materia de impresión es un elemento imprescindible para poder afrontar con éxito el desafío de la impresión de estos manuscritos y conseguir unas reproducciones exactas. Hermosa, sin duda, la estampación del oro y la plata de estos códices, que Orbis Mediaevalis elabora a partir de siluetas obtenidas por potentes escáneres. La minuciosidad de este trabajo hace que Orbis Mediaevalis consiga presentar en sus facsímiles todo el esplendor y exuberancia del colorido total de los originales.

Contrasta la labor artesanal de las encuadernaciones realizadas con telares manuales y dándoles el toque de envejecimiento que les hubiera conferido la pátina del tiempo. Cáñamos, cosidos, distribuciones de cuartetas, estampaciones del pan de oro, pieles, pergaminos, etc., Orbis Mediaevalis utiliza todos aquellos elementos, por mínimos que éstos sean, que intervinieron en la encuadernación de los manuscritos, creando con todo ello esa maravillosa sensación,  que nos sobrecoge y sublima, de tener en nuestras manos un viejo códice medieval, con su proceso de envejecimiento, tanto en sus páginas interiores como en sus cubiertas.

El mimo y cuidado con el que Orbis Mediaevalis  emplea en todos y cada uno de los procesos de producción son las señas de identidad de esta pequeña pero ambiciosa editorial. Siendo a día de hoy una editorial de referencia en la realización de réplicas de libros medievales.

Con la publicación de sus ediciones, Orbis Mediaevalis quiere aportar su grano de arena tendiendo un puente entre los mejores artistas del Medioevo y los apasionados de esta época histórica, ofreciéndoles estos manuscritos como una fuente inagotable de conocimiento y de belleza. Sus imágenes son una fuente inagotable de información. El tesoro más preciado de una generación es su obra artística, que permanece y permanecerá en el tiempo como símbolo cultural, histórico, económico, religiosos y político de su sociedad. 

Puedes ver nuestro facsímiles de libros bíblicos y su gran calidad aquí: http://orbismedievalis.com/facsimiles/

La anunciación

La anunciación

El relato del  Anuncio por parte del  Ángel Gabriel a la Virgen María, no solo es bello y misterioso sino que roza la excelencia. Se trata de una escena narrada con gran calidad literaria, tanto que muchos estudiosos de la Sagrada Escritura a lo largo de la historia no dudan en calificar el escrito de San Lucas, como uno  de los pasajes más bellos de todo el Nuevo Testamento. (cf. Montes Peral, Luis Angel. Celebrar hoy la Palabra de Dios con el Evangelio de Lucas. Monte Carmelo. 2012, página 7).  El Anuncio, no solo relata el cumplimiento de la profecía  proclamada 700 años atrás por el profeta Isaías (Cf. Isaías 7,4) ),  sino que la belleza  propiamente dicha, se apodera de la recepcionista  de dicho mensaje : “…Entonces el rey deseará  tu hermosura…”(Salmo 45,11), haciendo de esta escena uno de los pasajes más misteriosos  y trascendentes  en la Historia de la Salvación.

Seguramente el Evangelista San Lucas nunca imaginó que su narración se convertiría  a lo largo de la historia en fuente inagotable de inspiración   para  muchos artistas,   que movidos por la belleza y el misterio   de su narración, admiraron y crearon verdaderas escenas  que tocan la excelencia a lo largo de la historia del arte.

Pocos siglos después del Evangelio de San Lucas, aparecen las primeras personas que movidas por la necesidad de comunicar y transmitir de manera fidedigna tal acontecimiento,   plasman con imágenes  uno de los pasajes más bellos  nunca antes narrado: LA ANUNCIACION. Sin ningún género de dudas, las imágenes son la representación más válida  a la hora de transmitir  dicho conocimiento de generación en generación. Ya en la Edad Media, con la aparición de los Libros de Horas, se crean verdaderas escena idílicas que reflejan aquel pasaje bíblico narrado por el autor del Cantar de los Cantares: “Levántate, amada mía, hermosa mía, y vente… muéstrame tu semblante, déjame oír tu voz, porque tu voz es dulce, y gracioso tu semblante” (Ct. 2,4-10). Los miniaturistas tocados por  la gracia del arte  llenan de armonía páginas y páginas de  los libros de  horas, llegando a transparentar  la verdadera belleza  que se esconde en lo profundo del corazón de la Virgen María y desvelan el misterio de lo humano en su más pura nobleza.

La belleza de las ilustraciones que componen un Libro de horas fue uno de los factores que impulsó su éxito entre las élites de la sociedad medieval. La escena de la Anunciación, una de las más relevantes y hermosas ejecutada genialmente por el Maestro iluminador, es una de las imágenes más ambiciosas del manuscrito iluminado.

Nuestra casa editorial Orbis Mediaevalis, con la publicación de este libro se propone ofrecer al lector la posibilidad de contemplar  lo bello, lo noble, lo misterioso y lo estético que cobija cada una de las treinta imágenes seleccionadas de un conjunto de códices que hacen parte de nuestro patrimonio  artístico y cultural que hemos heredado de nuestros antepasados.  Cada escena es diferente, está concebida de manera individual,  ninguna es   igual entre este manojo de imágenes;  ciertamente existen parámetros establecidos por el desarrollo de la narración, pero los  maestros  pintores  en su  taller comenzaban su trabajo elaborando las miniaturas que servían de cabecera  para cada una de las Horas y sin ningún género de dudas  de manera espectacular aparece la Anunciación y por consiguiente siempre es  una de las más atractivas por su hermosura.

Las páginas de este libro ofrecen una bellísima selección de imágenes correspondientes al episodio evangélico de la Anunciación, extraídas de treinta libros de horas escogidos por la  delicadeza de sus imágenes.

Sumérjase en la cultura medieval contemplando esta cuidada recopilación de imágenes.

Un esmerado texto explicativo acompaña a cada una de ellas despertando, aún más si cabe, mayor admiración al contemplar estas hermosas creaciones artísticas.

Autor: Fernando Villaseñor Sebastían

Formato: 245 x 320 mm

Extensión: 150 páginas

Precio de lanzamiento: 75 €

CÓDICES DE TRAJES

CÓDICES DE TRAJES

La recreación de la moda de las últimas décadas del reinado de Carlos V.

En las páginas de este manuscrito se representan de forma naturalista las indumentarias y escenas costumbristas, escenas cotidianas, oficios… de España, América, Portugal, Francia, Inglaterra, Países Bajos, Alemania, Hungría o Prusia, siempre sobre un fondo neutro y dando el protagonismo a la indumentaria.

La excepcional belleza de las ciento veinticinco ilustraciones a plumilla y coloreadas a la aguada que contiene este Códice,  lo convierten en una fuente extraordinaria para el conocimiento de las costumbres y la moda de España y de diversos países del entorno imperial de Carlos V.

A través de sus páginas no solo se descubre la diversidad de los atuendos europeos y de lugares remotos como África y América, sino que también se escenifica la pompa y el protocolo de sus celebraciones.

HISTORIA CIVITATIS TROIANE

HISTORIA CIVITATIS TROIANE

La epopeya troyana en la Edad Media.

En la Edad Media pocas historias despertaron más la imaginación que todas las que rodearon la Guerra de Troya. Una de las adaptaciones de mayor éxito en la literatura medieval fue la realizada por Guido delle Colonne, abogado italiano, historiador y poeta. Muestra de ello es la gran tradición manuscrita conservada de los textos de Guido, así como la difusión de traducciones y revisiones en distintos idiomas.

Dentro de la vasta tradición manuscrita de los textos de Guido, el manuscrito conservado en la Biblioteca Nacional de España está considerado uno de los ejemplares ilustrados conocidos más bellos de esta historia.

El estilo de las miniaturas revela su origen veneciano. De autor desconocido, las imágenes recogen una fuerte impronta bizantina, apreciándose una clara influencia del círculo de Paolo Veneziano, precursor de la escuela veneciana iniciada en el siglo XIV.